La inspección de obra proporciona una verificación independiente de que la construcción avanza conforme al expediente técnico, a las especificaciones y a la normativa aplicable. Es distinta de la supervisión contratada por el ejecutor: aquí el interés es el del propietario, el financiador o la entidad contratante.
El alcance típico incluye control de calidad de materiales, verificación de procesos constructivos críticos, control de avance físico frente a valorizaciones, revisión de la seguridad en obra y levantamiento documentado de observaciones.
Su valor se hace evidente al momento del cierre: una obra inspeccionada de forma continua llega con menos observaciones finales, menos disputas por valorizaciones y menos vicios ocultos de esos que aparecen cuando ya no queda nadie a quien reclamar.
Qué obtienes
- Detección temprana de defectos, cuando corregir todavía es barato
- Verificación de que el avance valorizado corresponde al avance real
- Reducción de controversias contractuales y de arbitrajes
- Registro fotográfico y documental de respaldo ante cualquier reclamo
- Menos vicios ocultos que aparecen después de la recepción
¿Es para tu empresa?
Este servicio está pensado para:
- Entidades públicas que ejecutan obras por contrata
- Inmobiliarias y propietarios de proyectos
- Bancos y financiadores que desembolsan contra avance
- Empresas que ejecutan proyectos de infraestructura interna
¿No estás seguro de que este sea el servicio correcto? Escríbenos igual. Es habitual que la necesidad real sea distinta a la consulta inicial, y preferimos decírtelo antes que cotizarte algo que no te sirve.
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